Guía para descubrir Lisboa en dos o tres días

07 de junio de 2018 no hay comentarios Posteado en Europa, Guía, Portugal

Hay muchas razones para conocer Lisboa pero ya veréis que hay aún más para desear volver a ella. Lisboa es una de las ciudades que más visitantes españoles atrae, y es que dada su cercanía y gracias a sus precios debería ser una escapada obligatoria para todo español que quiera conocer nuestro país vecino. Como destino vacacional, Lisboa ofrece una historia rica y variada, una animada vida nocturna y el regalo de un clima absolutamente magnífico durante todo el año. El turismo en Lisboa está al alcance de todos los bolsillos y actualmente es posible encontrar vuelos desde 15€ y hoteles desde 60€.

Lo ideal es visitar Lisboa durante un puente o fin de semana largo (tres días), al final de mi post os dejo un recorrido por días para guiaros en vuestra estancia. Además, una visita a Lisboa puede prolongarse con facilidad para pasar unas vacaciones de siete días en la capital con sólo añadir algunas de las excursiones de un día más populares con salida desde Lisboa, como Sintra, Cascais, Mafra, Óbidos o Sesimbra. Como alternativa a estas excursiones, puede combinarse el descubrimiento de Lisboa con un par de relajantes días en las maravillosas playas cercanas.

 

Clima y mejor época para visitar Lisboa

Lisboa es una de las ciudades más cálidas de Europa. Su clima, moderado por los vientos del Atlántico, es más suave y lluvioso que en Madrid y las temperaturas mínimas difícilmente bajan de los 5ºC. Por tanto, Lisboa es una ciudad ideal para realizar una escapada en cualquier época del año. Mi época preferida es primavera y otoño pero, si queréis disfrutar de algún día de playa, podéis aprovechar para visitar Lisboa en verano. No obstante, durante los meses de julio y agosto muchos días se llegan a superar los 30ºC (las temperaturas mínimas rondan 17ºC) y puede ser caluroso para muchos de vosotros. Estos dos meses son los menos lluviosos del año y es poco frecuente que llueva.

¿Dónde alojarse?

Por norma general se recomienda a los turistas no alejarse mucho del centro histórico de Baixa, Chiado, Barrio Alto o las proximidades del extremo sur de la Avenida da Liberdade. Estas zonas son el corazón de Lisboa y todas las principales atracciones turísticas se encuentran a poca distancia a pie. Barrio Alto es uno de los principales distritos nocturnos de la capital, altamente recomendable para aquellos que deseen experimentar la animada vida nocturna de Lisboa.

El alojamiento en la zona del centro histórico tiende a ser más caro, por lo que si tenéis un presupuesto más ajustado, buscad algo un poco más apartado, aunque es importante permanecer cerca de una estación de metro para facilitar los desplazamientos por la ciudad. También para aquellos turistas que visiten la ciudad durante la temporada alta, recordad hacer las reservas con bastante antelación, ya que las ofertas de última hora son bastante escasas.

Un poco de historia para conocer y entender mejor la ciudad: el terremoto e incendios de Lisboa
Grabado destruccion terremoto Lisboa 1755
Grabado anónimo destrucción terremoto Lisboa 1755

El terremoto de Lisboa fue uno de los sucesos más importantes de la historia de Europa, de tal forma que cambió el mundo. El 1 de noviembre de 1755, mientras se celebraban misas con decenas de miles de fieles por el católico Día de Todos los Santos en las cuarenta iglesias, los noventa conventos y los 130 oratorios con que contaba entonces la ciudad, sobrevino un terremoto de al menos 8,5 grados en la escala de Richter, definido como el mayor terremoto desde que hay registros en la historia de Europa. Miles de personas quedaron sepultadas bajo los escombros de los edificios que se derrumbaron por toda la ciudad. Una hora y media más tarde un terrible tsunami llegó a Lisboa , cuando miles de supervivientes se habían concentrado en la inquisitorial Plaza del Rossio, frente al río Tajo. Una pared de agua de varios metros de altura se abalanzó sobre ellos, que no tuvieron tiempo de refugiarse ni de huir, y los arrastró hacia el mar, llevándose la vida de centenares de personas.

Pero toda esa agua no fue suficiente para apagar cientos de incendios que se habían desatado en la ciudad provocados por el terremoto y la gran cantidad de velas que se habían encendido para la festividad religiosa. Y cuando se levantó el viento con la noche, los incendios se extendieron, uniéndose hasta formar una gigantesca columna de llamas que, según los historiadores, alcanzó sobre la medianoche la categoría de tormenta de fuego y superó los 1.000 grados centígrados.

Por si todo esto fuera poco, los criminales que habían escapado de las cárceles por las brechas abiertas en los muros debido al terremoto hicieron de las suyas en la ciudad, aprovechando el caos y la anarquía; centenares de ellos saquearon casas, palacios e iglesias, violaron a las mujeres y asesinaron a todo aquel que se les antojó. Y como el cataclismo había sido tal para Lisboa, la necesidad empujó a la población a recurrir incluso al canibalismo para sobrevivir después.

Además de esta tragedia, en la madrugada del 25 de agosto de 1988 dio comienzo el peor incendio padecido en Lisboa desde el terremoto de 1755. Las llamas comenzaron en el interior de los grandes almacenes Grandella situados en la popular Rua do Carmo. Las altas temperaturas y el aire hicieron que el fuego se extendiese con gran rapidez sin que los equipos de bomberos pudiesen hacer casi nada por contenerlo. Ante los impotentes ojos de los lisboetas, el fuego consumió buena parte de la Baixa y el Chiado, dos de los barrios más antiguos y típicos de la capital. Los problemas de conservación de las canalizaciones de agua agravaron la situación, si bien el incendio pudo ser controlado en torno al mediodía. Decenas de edificios y comercios se vieron afectados y aunque hubo varios heridos, sólo se produjo un fallecimiento.

Ya han pasado muchos años desde estas catástrofes, pero seguro que después de leer esto veréis con otros ojos aquellos edificios del centro de la ciudad que aún nos recuerdan esos acontecimientos.

Aquí os dejo una serie de consejos para la preparación de vuestro viaje a Lisboa:

  1. Sustituye el tranvía turístico por el tranvía número 28 que hace un recorrido parecido – y es bastante más barato – por los barrios de Chiado, Baixa, Alfama y Graça. Puedes usar este tranvía para subir y bajar en el recorrido por la Lisboa antigua.
  2. El ferry desde Cais do Sodre a Cacilhas es la forma barata de conseguir unas estupendas vistas de Lisboa desde el Tajo. También es bonito como ferry nocturno y permite ver la ciudad antigua iluminada.
  3. Para conseguir una maravillosa vista aérea de Lisboa puedes tomar un refresco en el Mirador da Graça, tras subir en su histórico ascensor.
  4. Otra vista aérea deslumbrante se consigue desde las almenas del Castillo de San Jorge, en lo alto del barrio de Alfama.
  5. Podemos hacer excursiones en el día desde Lisboa a Sintra, Estoril o Mafra.
  6. Para ir de compras los barrios más típicos son Baixa y Chiado en la zona antigua.
  7. El elevador da Glória nos subirá al Bairro Alto Lisboa es la ciudad de las siete colinas y los lisboetas pusieron elevadores por una buena razón.

¿Qué visitar?

Praça do Comércio
Praça do Comércio
  1.  Plaza del Comercio
    La Plaza del Comercio (Praça do Comércio) es la plaza más importante de Lisboa ya que durante décadas fue la puerta de la ciudad para el comercio marítimo. Fue construida donde estuvo situado el palacio real antes de ser destruido por el gran terremoto de 1755. La fisionomía de la Plaza del Comercio se compone de un conjunto de edificios porticados en tres de sus lados y está abierta en el lado sur, mirando al Tajo.Cerca de la plaza, en la orilla del río, está la estación fluvial Cais de Sodré, de donde parten las excursiones por el Tajo y los barcos que cruzan el río.
  2. Plaza del Rossio
    La Plaza del Rossio, oficialmente llamada Plaza Don Pedro IV, es el centro neurálgico de Lisboa. Está situada en La Baixa, en el extremo norte de la Rua Augusta y a poca distancia de la Plaza de los Restauradores. En los lados de la plaza y en sus calles aledañas encontraréis tiendas, bares y restaurantes de los más famosos de la ciudad  y es el lugar de quedada de lisboetas y visitantes.*Café Nicola (en esta plaza): Con su fachada art déco y su larga historia se ha convertido en el café más famoso de Lisboa.
    A un paso de la Plaça do Rossio se encuentra la Plaza de Figueira, con edificios clásicos y una estatua ecuestre de Juan I, desde la que sale la elegante calle peatonal de Rua Augusta que, a través de un Arco de Triunfo de estilo barroco, nos adentra en la Plaza del Comercio, la más espectacular de Lisboa. Rua Augusta está flanqueada por antiguas calles de gremios destacando la Rua do Ouro y la Rua da Prata.
  3.  Monasterio de los Jerónimos
    El Monasterio de los Jerónimos es, junto a la Torre de Belém, la visita turística más importante de Lisboa. En su interior se encuentra la tumba de Vasco de Gama. En 1983 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su nombre en portugués es Mosteiro dos Jerónimos.Diseñado por el arquitecto Diogo de Boitaca, la construcción del Monasterio de los Jerónimos se inició el 6 de enero de 1501 y se concluyó a finales del siglo XVI. El estilo predominante del monasterio es el manuelino y se construyó para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama.Como curiosidad, la ubicación del monasterio fue elegida por ser donde se encontraba la Ermida do Restelo, iglesia donde Vasco de Gama y su tripulación pasaron un tiempo rezando antes de iniciar su viaje.La Iglesia del Monasterio de los Jerónimos es totalmente distinta a todas las iglesias que hemos visto hasta el momento. Su única nave cuenta con seis columnas perfectamente talladas que parecen no tener fin.El Claustro del Monasterio de los Jerónimos es aún más impactante que el de la Catedral de Lisboa. Sus dimensiones y su perfección marcan la diferencia. En el recorrido por el claustro se puede visitar la iglesia desde su parte superior y la tumba de Fernando Pessoa. También hay una sala dedicada a la evolución del monasterio comparándolo con la historia de Portugal y del mundo.Horario de visita:Desde octubre hasta abril: de 10:00 a 17:30 horas.Desde mayo hasta septiembre: de 10:00 a 18:30 horas.Precio:La entrada a la iglesia es gratuita. La entrada al claustro son 7€ (combinado con la Torre de Belém, 10€ y Torre de Belem + Palacio de Ajuda, 13€)****Domingos y festivos: entrada gratuita de 10:00 a 14:00 horas.
  4. Torre de Belém
    Torre de Belém
    Torre de Belém

    Lejos del centro pero muy bien comunicado, río abajo donde el Tajo se funde con el mar, se encuentra el barrio de Belém. En él encontraremos la Torre de Belém, que sirvió inicialmente como torre defensiva para proteger Lisboa. Posteriormente su misión se relegó a faro y centro aduanero.
    De estilo manuelino, fue construida entre 1515 y 1519 y es obra de Francisco de Arruda. En 1983 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Se encuentra situada muy cerca del Monasterio de los Jerónimos.
    En el interior de la Torre de Belém, nada más acceder a la planta baja encontraréis 16 ventanas con cañones defensivos y también podréis visitar los fosos y huecos por donde tiraban a los prisioneros.La torre en sí tiene cinco pisos y termina en una terraza. Las plantas se comunican únicamente por una pequeña escalera de caracol en la que, en los días más ajetreados, tendréis que hacer turnos para subir y bajar y es algo agobiante.En la fachada oeste de la Torre de Belém encontraréis una curiosa gárgola de un rinoceronte. El primer rinoceronte en pisar Portugal llegó de la India en 1513.
    Y antes de regresar al centro no nos olvidemos de hacer un alto en el camino para degustar sus famosos pastelitos recién hechos dentro del gran local que es la antigua fábrica.Para ir a Belém lo más cómodo es desplazarnos a la Plaza del Comercio. Una vez allí, tomar el tranvía 15 en la estación de Cais do Sodré. Os sorprenderá la gran cantidad de viajeros que va a Belém.En el tranvía, mucha atención a los carteristas. Esta línea es el lugar de Lisboa donde más hurtos se producen.El horario de apertura es desde las 10h hasta las 17h en invierno y hasta las 18.30h en verano. El precio es de 5€ (combinado con el Monasterio de los Jerónimos, 10€, Monasterio + Palacio de Ajuda: 13€).***Domingos y festivos: entrada gratuita de 10:00 a 14:00 horas.

  5. Monumento a los Descubrimientos
    Monumento a los Descubrimientos
    Monumento a los Descubrimientos

    Junto a la Torre de Belém y al Monasterio de los Jerónimos se encuentra este monumento de 52 metros de altura erigido en 1960 para conmemorar el quinientos aniversario de uno de los grandes descubridores de Portugal, el infante Henrique el Navegante, descubridor de Madeira, Las Azores y Cabo Verde.
    El Monumento a los Descubrimientos contiene un grupo escultórico con forma de punta de carabela sobre el que el Infante abre camino a numerosos personajes que tuvieron que ver con los grandes descubrimientos de la historia de Portugal. Desde lo alto podréis contemplar el monumento de Belém, los barrios del oeste de la ciudad y, lo más importante, un mosaico de mármol al pie del monumento que representa una rosa de los vientos en cuyo centro se encuentra un mapamundi. La Rosa de los Vientos mide 50 metros de diámetro y fue diseñada por Cristino da Silva. Supuso un regalo de la República de Sudáfrica.
    Está abierto desde las 10h hasta las 18h en invierno y hasta las 19h en verano. El precio de la entrada es de 3€.

  6. El Chiado y Barrio Alto
    El Chiado es un barrio elegante y bohemio conocido como el “Montmartre” de Lisboa. Fue totalmente reconstruido tras el incendio de 1998 y en él destacan las calles do Carmo, con las ruinas de la iglesia del mismo nombre, y la de Garret.
    El Barrio Alto representa la Lisboa alternativa y es probablemente el mejor lugar de la ciudad para escuchar fados. Por sus calles abundan los graffitis y la ropa tendida. Para llegar hasta el Barrio Alto podéis tomar la Rua Misericordia.
    La Praça Luís de Camoes, uno de los escenarios de la Revolución de los Claveles, marca el límite de los barrios del Chiado y del Barrio Alto. Para llegar a estos barrios los mejor el coger el tranvía 28, el elevador de Santa Justa o el elevador Da Gloria que está en la misma Plaza de los Restauradores.Tomando el Elevador de Santa Justa podemos ver las cuatro manzanas de casas que se incendiaron el 25 de agosto de 1998.
  7. El barrio de La Baixa
    La Baixa es el barrio más céntrico e importante de Lisboa, en él se encuentran las plazas y calles más emblemáticas. Fue reconstruido tras el terremoto del siglo XVIII por el Marqués de Pombal, con un estilo clásico y calles geométricas, en él abundan las fachadas cubiertas de azulejos tan típicas de Lisboa. Es el barrio más comercial y durante el día está muy animado.Comienza en la Plaza de los Restauradores que, a través de la Avenida de la Libertad, lleva a la Plaza del Marqués de Pombal, donde comienza la moderna Lisboa.
  8. Castillo de San Jorge
    Castelo de São Jorge
    Castelo de São Jorge

    El Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge) es una de los monumentos más conocidos de Lisboa. Tanto de día como de noche su imagen sobresale en la cima de la colina de San Jorge, la más alta de Lisboa y donde se encuentran los barrios Castelo y La Alfama.
    Construido en el siglo V por los visigodos, el Castillo de San Jorge fue agrandado por los árabes en el siglo IX y modificado durante el reinado de Alfonso Enríquez. En 1938 sufrió una restauración completa. Su período de máximo esplendor se extendió desde mediados del siglo XIII hasta principios del siglo XVI, época en la que el castillo estuvo ocupado por los reyes de Portugal.La visita os llevará más de media mañana, ya que la zona es bastante grande. Además del castillo con sus once torres en el mismo recinto hay un pequeño museo, un bar y un restaurante. Desde lo alto de la fortaleza conseguiréis las mejores vistas desde el lado este de Lisboa.
    Después de visitar la fortaleza es recomendable dar una pequeña vuelta por las calles cercanas. Podéis aprovechar la visita al castillo para visitar la Catedral de Lisboa, situada a escasos minutos andando.
    El Castillo abre a las 9h hasta las 18h en invierno y hasta las 21h en verano. El precio de la entrada es de 7,50€.

  9. Catedral de Lisboa
    Catedral de Lisboa
    Catedral de Lisboa

    Santa María Maior es la Catedral e iglesia más antigua e importante de Lisboa. Es comúnmente llamada “Sé de Lisboa”. Su construcción data del siglo XII y su estilo predominante es el románico.
    El claustro de la Sé de Lisboa tiene un estilo similar al del Monasterio de los Jerónimos aunque su dimensión es más reducida. En el interior del claustro se pueden ver restos romanos, árabes y medievales que han sido excavados en los últimos años. La entrada al claustro, aunque requiere pagar una pequeña entrada, es totalmente recomendable. En la parte superior de la catedral podréis visitar el tesoro. Éste se compone de cuatro salas con trajes, joyas y reliquias de diferentes épocas.
    El horario de visita es todos los días de 9h a 19h. El del Claustro de 10h a 18h (domingos desde las 14h). En verano cierra una hora más tarde. El tesoro cierra domingos y festivos.
    La entrada a la Catedral es gratuita, al Claustro son 2,50€ y la subida al tesoro otros 2,50€.

  10. Barrio de la Alfama
    A los pies del Castillo de San Jorge, entre éste y el mar, se encuentra este arrabal humilde antiguo de pescadores, esencia de Lisboa, barrio de olores y sentimientos, de tímida vida, cuna del fado: expresión de la melancolía del pueblo portugués.El barrio de La Alfama estaba ya habitado en época visigoda. Los romanos dejaron testimonio en las ruinas del Teatro Romano (siglo I a.C.) situadas en la rua da Saudade y en el interior de la catedral. La mayoría de las iglesias cristianas fueron destruidas en el terremoto.Desde la parte alta de la Alfama, próxima al castillo, tendremos una magnifica panorámica de todo el barrio que baja hasta el Tajo y del propio puerto.Sus callejuelas empinadas y estrechas, que inspiraron los más bellos versos del fado, no están pensadas para el tráfico rodado, por lo que os recomiendo llegar andando. Para llegar a lo alto del barrio podéis optar por dar un paseo desde el centro o coger el nostálgico tranvía 28, una bonita y cómoda opción que nos dejara en la parte alta del barrio.
  11. Plaza del Margués de Pombal
    La Plaza del Marqués de Pombal da comienzo a la nueva Lisboa. Está situada junto al Parque Eduardo VII, en el extremo norte de la Avenida da Liberdade. Es el centro de la Lisboa moderna.En el centro de la plaza se erige un monumento al Marqués de Pombal. La estatua representa al Marqués de Pombal, gobernador de Lisboa entre 1750 y 1777, junto con un león, el símbolo clásico del poder. Los edificios que rodean la plaza son las sedes corporativas de importantes empresas, los principales bancos portugueses y grandes hoteles de las cadenas más importantes.La Plaza Marqués de Pombal es una buena zona para alojarse, tranquila y muy bien comunicada con el resto de Lisboa.
    Como visita turística lo que más merece la pena es recorrer paseando la Avenida de la Libertad desde La Baixa.  Es la avenida más majestuosa de Lisboa, con edificios del siglo XIX y aceras cubiertas con mosaicos que forman dibujos en blanco y negro. Está llena de cafés con terrazas cubiertas, monumentos y jardines.
    Si tenéis tiempo, también podéis dar una vuelta por el Parque Eduardo VII, el parque más extenso de Lisboa y donde se encuentra Estufa Fría, un importante jardín botánico.
  12. Puente Vasco da Gama
    El Puente Vasco da Gama es el puente más largo de Europa. Tiene una longitud de más de 17 kilómetros y sirve para unir el norte y el sur de Portugal. La longitud del puente hace que en días nubosos sea imposible ver el otro lado.Inaugurado y construido con motivo de la Exposición Universal de 1998, recibe su nombre de Vasco da Gama, el navegante portugués más importante. Conmemora los 500 años de su llegada a la India en 1498.La construcción del Puente Vasco da Gama era cada vez más necesaria como alternativa al Puente 25 de Abril, ya que hasta entonces éste era la única vía para cruzar del norte al sur de Portugal.
  13. Puente 25 de Abril
    Puente 25 de abril
    Puente 25 de abril

    Con 2.277 metros de longitud el Puente 25 de Abril ostenta el record de puente colgante más largo de Europa y fue el primer puente de Lisboa. Cuenta con dos alturas, el piso superior para automóviles y el inferior, añadido en 1999, para trenes.Por su similitud y por haber sido fabricado por la misma empresa, a

    menudo se le compara con el Golden Gate de San Francisco. 

Lugares de interés

  • Café A Brasileira, lugar común de encuentro, en cuya terraza, instalado en una de sus mesas, hay una escultura de bronce representa a Fernando Pessoa.
  • Desde el Miradouro de Sao Pedro de Alcántara podemos disfrutar de espléndidas vistas de La Baixa, el Tajo y la colina del Castillo de San Jorge.
  • Plaza de los Restauradores: Llamada así en honor de los que en 1640 se rebelaron contra la dominación española y en cuyo centro se encuentra un obelisco para conmemorar el acontecimiento, está el vistoso edificio del Hotel Edén ocupando lo que fuera un antiguo cine.

 Mi recorrido personalizado para ver Lisboa en 48 horas

Casi todas las veces que he visitado esta ciudad lo he hecho en un fin de semana así que he tratado de hacer un itinerario para visitar Lisboa en 48 horas. Supondremos que se llega un viernes por la tarde y se vuelve el domingo sobre la misma hora.

  • Tarde – noche viernes: La Baixa

    La Baixao y la colina del Castillo de San Jorge
    La Baixao y la colina del Castillo de San Jorge

Si tenéis la tarde disponible podéis empezar por visitar el barrio de La Baixa. Un buen inicio es comenzar por la Plaça de los Restauradores donde se encuentra el magnífico edificio del Hotel Edén. En esta plaza comienza la Avenida da Liberdade, la más importante de Lisboa, que acaba en la Plaza del Margués de Pombal, donde comienza la moderna Lisboa.

Al lado se encuentra la Plaza del Rossio con el Teatro Nacional y su famoso café Nicola. Esta plaza es uno de los lugares con más vida de Lisboa. De aquí podréis acercaros a la Plaza de Figueira con sus pintorescas casas abuhardilladas y que ofrece unas buenas vistas del Castillo de San Jorge.

Estas tres plazas están muy cerca unas de otras. De la Plaza Figueira sale la elegante calle peatonal Rua Augusta que, a través de un Arco de Triunfo, adentra en la Plaza del Comercio. No podéis olvidar las dos calles gremiales que cruzan la Rua Augusta: la Rua Aurea y la Rua da Prata.

Si estáis cansados podéis coger el tranvía número 12 en el que, a través de su recorrido, os haréis una idea de este barrio.

La zona está muy ambientada y será fácil encontrar un lugar donde cenar y tomar un café o una copa antes de descansar.

  • Mañana sábado: Castillo de San Jorge, Alfama y Parque de las Naciones.

Antes de nada lo ideal es comprar un abono de transporte para todo el día ya que lo amortizaréis de sobra. Aunque hayáis llegado a Lisboa en coche particular conviene dejarlo aparcado.

Para comenzar la ruta deberéis acercaros a la Plaza Figueira donde podréis tomar el tranvía 28 que lleva hasta las puertas del Castillo de San Jorge, en el lugar denominado Largo das Portas do Sol con unas estupendas vistas de Lisboa y el Tajo. A sus pies, se extienden dos barrios antiguos y pintorescos: la Mouraria y La Alfama. La Alfama es un antiguo barrio de pescadores con callejuelas para caminar sin prisa.

Alfama
Alfama

Si hemos visitado el castillo y se nos ha hecho tarde podemos comer en alguno de sus modestos y populares restaurantes, incluso podemos encontrarnos con fados en directo.

  • Tarde – noche sábado: Chiado y el Barrio Alto.

Para llegar a estos barrios lo mejor es coger el tranvía 28, el Elevador de Santa Justa o el Elevador Da Gloria que está en la misma Plaza de los Restauradores.

En el Chiado, que se reconstruyó tras el incendio de 1998, sus calles más importantes son las de Carmo, con las ruinas de la iglesia del mismo nombre no reconstruida para recordar el gran terremoto, y la de Garret.

El Barrio Alto, al que llegamos por la Rua Misericordia, tiene numerosas cafeterías, bares y restaurantes, así como tiendas de antigüedades. Probablemente, junto con La Alfama, sea el mejor barrio para escuchar fados.

Tras la cena no faltarán locales para tomar una copa en este Barrio y si hay fuerzas podéis optar por ir a Santo Amaro, Santos o Alcántara a mover el esqueleto.

  • Mañana domingo: Belém

El barrio de Belém es lo más espectacular de Lisboa ya que cuenta con las dos joyas de la ciudad: el Monasterio de los Jerónimos, con visita obligada a su Iglesia y Claustro y la Torre de Belém, monumentos que por sí solos justifican un viaje a Lisboa. La ventaja de visitar Belén un domingo por la mañana es que muchas de sus visitas son gratuitas (también hay más gente).

Podéis llegar a Belém desde la Plaza do Comercio con el tranvía 15.

En Belém también encontraréis el Puente 25 de Abril, el Monumento a los Descubrimientos, el Museo Nacional de Carruajes y cómo no, sus famosos pastelitos.

Ya se habrá hecho tarde pero en 48 horas habréis visto Lisboa lo suficiente para saber que tenéis que volver.

 

 

Dónde comer en Lisboa

En Portugal el horario del almuerzo (almoço) es alrededor de las 13 horas y el de la cena (jantar), alrededor de las 20 horas. No hay que retrasar mucho la cena ya que muchos restaurantes comienzan a cerrar sobre las 21 horas.

En general los platos típicamente portugueses chocan con el gusto español. Algunos platos típicos son: el caldo verde, realizado con col y patata, la sopa de nabicas, con hojas de nabo, el cocido a la portuguesa, las migas del Alentejo, una mezcla de carne de cerdo adobada y pan, las feijoadas, guisos de judías blancas o pintas acompañados con matanza.

Entre los postres destacan las piñonatas, los pasteles de Belém, los confites (dulces de naranja), el arroz con leche y las peras al vino.

Como comidas más al gusto de los españoles tenemos la “cataplana de mariscos”, una caldereta de mariscos cocinados en cazuela, los calamares, sopa de pescado y los pescados, en especial el bacalao, el pescado favorito de Portugal.

Otros productos típicos que no debemos olvidar son sus vinos y sus quesos.

Cuidado con los aperitivos: Una costumbre extendida en los restaurantes es poner sobre la mesa unos aperitivos que, al contrario que en España, no son un detalle, sino que si se consumen deben pagarse. Si no queréis probarlos, lo mejor es decir que os los retiren. 

  • Estrela da Bica (Travessera do Cabral, 33; +351 213 473 310). Uno de los restaurantes más célebres en la zona de Bairro Alto y Bica. No es en absoluto caro, tienen un trato muy delicado y la calidad de sus elaborados platos siempre queda muy por encima de la cuenta final.
  • Assinatura (http://www.assinatura.com.pt/; rua Vale do Pereiro, 19; +351 213 867 696). En la zona de Rato, es uno de los restaurantes con más categoría de Lisboa. Es conocido por su característica fusión entre cocina tradicional, sobre todo portuguesa, y cocina de autor o contemporánea.
  • Restaurante de Castro Elias (http://www.decastroelias.com/; avenida Elias Garcia, 180B; +351 217 979 214). El mobiliario recuerda un poco demasiado al inconfundible estilo Ikea, pero, milagrosamente, el resultado es una decoración agradable y hasta algo minimal. Cocina tradicional con un claro y acertado empeño por innovar.
  • Restaurante VarandaHotel Ritz Four Seasons(http://www.fourseasons.com/ ; rua Rodrigo da Fonseca, 88; +351213 811 400). Junto al Parque Eduardo VII, en Marqués do Pombal, se encuentra en la última planta del hotel, y sus grandes ventanales nos ofrecen una privilegiada vista panorámica de Lisboa. Cocina de lujo para carteras generosas.

Restaurantes de categoría y baratos

  • Bella Sintra (rua da Conceção, 44). Aunque en el letrero de la puerta dice Pastelaria, en realidad es uno de los mejores sitios del centro donde comer barato. A resaltar la Carne de Porco a la Alentejana y, sobre todo, la amabilidad y cercanía del dueño.
  • Casa Liege (rua da Bica Duarte Belo, 72). Un lugar para locales, pequeño, barato, escondido en los primeros pasos de Rua da Bica. El personal es amistoso y familiar, comen en las mismas mesas que la clientela y se establecen, a menudo, graciosas conversaciones entre parroquianos y propietarios.
  • Restaurante Apache (rua Luciano Cordeiro, 14). Está muy cerca de la rotonda de Marqués do Pombal. La poco mencionada, aunque muy deseada, relación cantidad-precio en este local es difícil de igualar. Algunos platos no superan los 3 euros y da fácilmente para llenar los estómagos de dos exigentes comensales.
  • O Eurico, Casa de Pasto (Largo de Sãp Cristóvão, 3; +351 218 861 815). En el barrio de Alfama, de los mejores de Lisboa y de los más auténticos. Esta genuina tasca, pequeña y acogedora, no es de lo más barato que podamos encontrar en el centro, pero ya el olor que se escabulle por la puerta de entrada nos hace presentir la frescura de su materia prima, y esto incluye el vino de la casa.

Terrazas con vistas en Lisboa

Esta guía la confeccioné en 2015 así que no sé si aún seguirán todas ellas, así que si veis que alguna ya no está abierta, avisadme para actualizar el listado. Gracias!

  1. Sétimo, esplanada e café
    Con vistas a la rotonda de Marqués do Pombal y al parque Eduardo VII, probablemente el más acicalado y elegante de la ciudad. En el Sétimo (Avenida Sidonio Pais, 1) cuidan bastante la cocina, compuesta sobre todo por petiscos (lo que en España se conoce como tapas) y otros piscolabis. Cuenta con conexión wi-fi y, en invierno, con abrigadas mantas que reparten entre la clientela.
  2. PARK
    El anodino parking privado del número 58 de la calle Calçada do Combro, uno de los sitios de moda de Lisboa, no hace honor a la gracia de lo que cuelga de su azotea. Y decimos que cuelga porque recuerda, con su abundante vegetación, a los jardines colgantes del Rockefeller Center. Sí, hay que salvar las distancias, pero las vistas sobre Cais do Sodré, sobre el río Tajo discurriendo bajo el Puente 25 de Abril y sobre las techumbres enmohecidas del Bairro Alto son inolvidables.
  3. Zambeze
    En la azotea del ya difunto Mercado do Chão do Loureiro (hoy un enorme aparcamiento privado), el olor a mar y a tierra de Mozambique se cuela entre las mesas del Restaurante Zambeze (Calçada Marquês de Tancos, Edifício EMEL). La cocina es fabulosa, bien cuidada, una clara mezcla de estilos e ingredientes con un conseguido apetito por la innovación. El elevador de Santa Justa y las piedras del Convento do Carmo, aún calcinadas desde aquel nefasto terremoto de 1755, casi pueden tocarse con la mano. La vista alcanza hasta las altas torres de la Catedral y, más allá del Tajo, hasta la colina donde se levanta el Cristo Rei.
  4. Portas do Sol
    Subiendo por la cuesta que comienza a las puertas de la Catedral y pasado el mirador de Santa Luzia, llegamos al Largo das Portas do Sol. En el largo, a los pies del barrio de Graça, se encuentra una de las atalayas más conocidas y turísticas de la ciudad, que alberga otro típico templete portugués. Estos pequeños quioscos con mesas son estupendos para tomar un vinho verde o un café, quizá algún petisco a la carrera. Desde la propia atalaya, asomando tras las barandillas, puede verse la terraza del Portas do Sol: restaurante, cocktail-bar y terraza, un lounge acodado sobre los tejados de Alfama y el Tajo, junto a la bella Cúpula de Santa Engrácia y coronado por el Mostério de São Vicente de Fora y las callejuelas laberínticas de Graça. Aquí los precios son un poco más altos que la media, con Djs los fines de semana y esporádicos eventos culturales. Para llegar, podemos aprovechar y coger el mítico tranvía 28.
  5. Noobai Café y Quiosco de Santa Catarina
    En el Miradouro de la rua Santa Catarina, más conocido como el de Adamastor por acoger la estatua del mítico personaje mencionado por el escritor Luís de Camões enOs Lusíadas, tenemos dos opciones. La más económica, aunque también la más limitada, es el quiosco que se levanta en la explanada recientemente restaurada del mirador. Este típico templete portugués extiende sus mesas frente al jardín y a la estatua de Adamastor. Por su parte, al Noobai Café se accede bajando las escaleras a mano derecha del mirador. Tiene una cocina muy detallista, e incluso ofrecen los crecientemente populares brunch. Las vistas de ambos cafés se levantan sobre las vías del tren a su llegada a Cais do Sodré hasta la costa de Almada.
  6. Pollux
    Típico de Lisboa es encontrarte las mejores vistas, los mejores rincones y a la mejor gente en los lugares más insospechados. La terraza del Pollux (Rua da Madalena, 263) está situada en el último piso, el noveno, de un centro comercial especializado en hostelería. Para llegar a la azotea hay que pasar por una antología de electrodomésticos, vajillas, toallas apiladas, decoración indiscriminada y demás utensilios que llenan los ocho pisos precedentes. Pero, al llegar al noveno, sobre el balcón se abre el horizonte hacia la Baixa, por encima del Cuartel do Carmo y, hacia el sur, del estuario del Tajo. La terraza pertenece a una cafetería sencilla y barata, más que suficiente para pasar horas admirando la panorámica.
  7. Lost In
    Queda claro que aquí uno viene a perderse, a abandonarse al shanti hinduista al que somos expuestos con la decoración, la música y el buen ambiente que arde con el incienso. Lo encontraremos en el tranquilo barrio de Príncipe Real (Rua D. Pedro V, 56D). Paz y serenidad new age en una terraza que conduce las miradas hasta Graça y el Castelo de São Jorge. También cuenta con una tienda con productos típicos de la India.
  8. Quiosco de São Pedro de Alcântara
    En el Bairro Alto, histórico y popular, elevándose sobre la Baixa y toda la zona de Restauradores, se encuentra otro de los miradouros famosos de la ciudad: el de São Pedro de Ancântara. En la acera opuesta al Solar do Vinho do Porto (quizá, por su extenso surtido y lo distinguido de trato y decoración, uno de los mejores lugares donde degustar vino de Oporto en Lisboa), el mirador alberga un quiosco con mesas exteriores. Desde aquí tenemos una vista realmente panorámica sobre toda la Baixa, por encima de la Avenida da Liberdade e Intendente y, enfrente, Graça, Alfama y la colina donde se levanta el Castelo de São Jorge.
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